"No prefiero ninguno. La idea es tenerlos presentes a todos mientras escribes. No creo en una página que pertenezca a un solo género. Creo que hay libros con géneros predominantes, no exclusivos. Un texto es más bien narrativo, más bien poético, más bien teatral, pero ninguna buena novela deja de contener poesía, capítulos concebidos como cuentos, diálogos que parecen teatrales y mensajes ensayísticos. Ningún poema deja de ser implícitamente narrativo, deja de tener una voz que es un personaje… No creo en la división entre géneros, a mí me gusta, más bien, la contaminación entre géneros. Nunca escribo en una página con la intención de excluir a todos los demás sino, más bien, teniéndolos presentes en mayor o menor medida. La escritura es una mesa con cuatro patas: novela, cuento, poesía y ensayo. Si retiro una de las patas, la mesa se cae. "
".... lo que hay que tener es práctica. Para tener una buena novela hay que haber escrito muchos borradores y muchas novelas; para tener un buen artículo hay que haber hecho 100 malos artículos antes, pero no el haber estudiado en la universidad. En la universidad nunca se aprende ningún oficio. "
(Andrés Neuman, ganador del premio Alfaguara 2009, http://elfaro.net/es/200912/el_agora/642/?st-cuerpo=1)
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viernes, 4 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
“la hegemonía es esto: capacidad de unificar
a través de la ideología y de mantener
unido un bloque social que, sin embargo,
no es homogéneo, sino marcado por
profundas contradicciones de clase”
(Luciano Gruppi)[1]
Gramsci y Rosa Luxemburg son los teoricos que la izquierda salvadoreña deberian leer, pues son planteamientos más a las condiciones actuales. Ya que despues de 1992 se inicio "la lucha de posiciones" como la define Gramsci. Un ejemplo claro de lucha hegemonica se demostró en las pasadas elecciones presidenciales, donde la idea de cambio se asumio como una generalidad o sentido común.
[1] Luciano Gruppi, El concepto de hegemonía en Gramsci, (México: Ediciones de Cultura Popular, 1979), pág. 95
a través de la ideología y de mantener
unido un bloque social que, sin embargo,
no es homogéneo, sino marcado por
profundas contradicciones de clase”
(Luciano Gruppi)[1]
Gramsci y Rosa Luxemburg son los teoricos que la izquierda salvadoreña deberian leer, pues son planteamientos más a las condiciones actuales. Ya que despues de 1992 se inicio "la lucha de posiciones" como la define Gramsci. Un ejemplo claro de lucha hegemonica se demostró en las pasadas elecciones presidenciales, donde la idea de cambio se asumio como una generalidad o sentido común.
[1] Luciano Gruppi, El concepto de hegemonía en Gramsci, (México: Ediciones de Cultura Popular, 1979), pág. 95
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